14 diciembre, 2006

Patrones Humanos


Ya hemos hablado de que los sistemas complejos producen propiedades emergentes.

Un ejemplo conocido son los patrones de movimiento de las hormigas desde su hormiguero, las rutas que siguen en su búsqueda de comida son una propiedad emergente, resultado de la interacción constante entre todas ellas a través, según parece, de estímulos olfativos. Lo mismo pasa con los bancos de peces o las bandadas de las aves e incluso con las células de la piel (este enlace no es una foto) y, probablemente, todo el proceso de desarrollo de cualquier embrión tenga mucho que ver con esto.

El hecho es que, como muestran los ejemplos anteriores, en muchas ocasiones las propiedades emergentes cristalizan en patrones visuales que por tanto pueden ser sencillamente observados.




El caso de los humanos, o más bien de la humanidad en esta ocasión, no es diferente.

Veamos algunos ejemplos de patrones producidos por el hombre del siglo XXI (conecten los altavoces y disfruten):

1/Cuando se mueve .

2/Cuando se mueven sus mensajes escritos o paquetes.

3/Cuando busca información (entradas a Google a la largo de un día cualquiera) .

4/Cuando hace fotos.

5/Cuando anochece .

6/Cuando compra libros (necesita flash).

7/Cuando escucha música.

Se puede ver de inmediato que los cuatro primeros ejemplos se correlacionan claramente con el ciclo natural de la luz solar. También que los tres primeros se correlacionan entre sí y con el quinto.

Una cosa ya verdaderamente curiosa es que el cuarto y el quinto ejemplo tienen incluso un 'ruido' claro, en los sentidos acuñados por la física y por la teoría de sistemas.

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