14 noviembre, 2006

La Cuna del Saber

Hay mucho intocable en nuestra sociedad, personajes e instituciones.

Algunas de estas últimas son antiguas, muy antiguas y no me refiero ahora a la Santa Iglesia Católica pues de todos es sabido que ella no es precisamente una de las que se encuentran fuera del alcance de la crítica habitual. Está desde hace tiempo en el punto de mira de muchos y así debe de ser.

Sin embargo que duda cabe que este es un blanco fácil. Casi nadie la considera ya parte del entramado necesario de un estado moderno. Si las cosas no se tuercen está abocada a lo residual, a lo meramente ritual y ornamental. Pensemos en matrimonios, bautizos, funerales y demás santos sacramentos y se verá lo que quiero decir. Todavía le queda un tiempo antes de llegar a ser como la nobleza tema solamente para el 'Hola' , pero va de camino y todo llegará.

No, me quería referir a otra casi tan antigua, medieval, y que todavía tiene bula : La Universidad, escrito así con todas las mayúsculas pues como la anterior esta institución también cree merecérselas.

Como todo el mundo sabe goza de un 'status' legal de independencia y esta ¡es mayor que la de los tres poderes del estado!

Al fin y al cabo el legislativo-ejecutivo (que en nuestro país son de hecho lo mismo) responden formalmente ante el electorado y el judicial está sometido también formalmente a los embates controladores del otro binomio. Esto de manera pública. Además de manera no tan pública ni formal los tres son vigilados manoseados y presionados por otros poderes, fundamentalmente económicos.

La Universidad sí que es un estado dentro del estado, un verdadero poder autónomo: el binomio hace como quiere reformarla pero en realidad nada ni nadie de esta país realmente la modifica, controla, presiona o simplemente la critica. Supongo que será porque el que no está ya en ella aspira a estarlo. Es un monstruo de otros tiempos, con vida y funcionamiento propios, como La Iglesia.

La enorme diferencia es que la primera si que tiene una importante labor encomendada : no la voy a explicar, bastante ya alardea de ella, aunque de hecho no la cumpla. Eso sí da títulos como rosquillas , con eso parece ser que ya está, formalmente cumple su función social.

Es lo mismo que desde fuera (Nature especialmente, también Science, investigadores desde el extranjero...) se den avisos una y otra vez, o que en las diversas clasificaciones salga siempre malparada , ella no se inmuta y la sociedad en su conjunto tampoco.

Puesto que su principal capital es el humano el problema fundamental radica en los sistemas de contratación y selección de su personal que sólo recientemente están comenzando a ser cuestionados por algunos disidentes quienes nos desvelan por que mecanismos (falta completa de rigor, completa impunidad y amiguismo sistemático en los tribunales evaluadores) se producen y mantienen el conformismo, la endogamia y el acoso , conduciendo inevitablemente al triunfo de la mediocridad y a la laminación de los excelentes.

Una situación completamente desalentadora y sin esperanzas pues la nueva Ley Orgánica de Universidades , impulsada por nuestro gobierno rosa, no sólo no va corregir estos problemas sino que incluso va a desmontar el ya tímido intento de reforma iniciado por su reciente homóloga actualmente en vigor. La cuna del saber muestra de nuevo su verdadera cara y derrota a la razón. Una vez más que vivan la impunidad, la arbitrariedad, los privilegios y la mediocridad.

¡Ay Argentina porque en tantas cosas estamos siguiendo tu sendero! Lo pagaremos caro.

2 comentarios:

Luis Alonso Quijano dijo...

Magnífica descripción de la realidad universitaria.
A la partitocracia no le interesa que la universidad funcione como debe. La aristocracia intelectual ha sido sustituida por la mediocridad, endogamia, etc., que es la mejor manera de perpetuar la servidumbre a los oligarcas.
La democia implantará una universidad basada en el conocimiento universal, investigación, excelencia y compentencia.
Saludos y democracia.

bonhamled dijo...

Esa es la UNiversidad española, enchufismo, amiguismo, nepotismo, cementerio de elefantes políticos, impunidad y barra libre.
En eso estamos y así nos catalogan. No se equivocan.